"Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con pocas certezas y con muchas incertidumbres. Lo que nos salva es el buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños. Es necesario tener el coraje de producir obstinadamente proyectos y elecciones. Esto es competencia de la escuela y de la educación."

Loris Malaguzzi

La experiencia educativa reggiana

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Reggio Emilia es una ciudad, al norte de Italia, de 140.000 habitantes, que se ha hecho famosa en el mundo por su enfoque educativo (conocido internacionalmente como el Reggio Approach) para los niños de cero a seis años. La aventura educativa de Reggio Emilia comienza, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando, en 1945, sobre todo algunos grupos de mujeres por medio de un trabajo cooperativo, construyen las primeras Escuelas Infantiles para niños de tres a seis años.

De un testimonio de ese año se puede leer, actualmente, un escrito en la famosa escuela de Cella: "Juntos, hombres y mujeres, hemos construido los muros de esta escuela, porque la queríamos nueva y diferente para nuestros hijos".

En 1963, el Ayuntamiento de Reggio Emilia, sin olvidar estos orígenes comunitarios, crea las primeras escuelas que hoy constituyen una red  de 24 centros para niños y niñas de 3 a 6 años (de los cuales 4 son gestionados por cooperativas que tienen un convenio especial con la administración local y 26 centros para niños y niñas de 0 a 3 años (de los cuales 13 son cooperativas con convenios especiales).

 

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Algunos apuntes sobre el Reggio Approach

 

La propuesta educativa y la propia identidad pedagógica de esta experiencia se han enriquecido con algunos rasgos importantes que la connotan y que exponemos a continuación:


  • La participación de las familias y la gestión social, que, abiertamente, han destruido la idea de separación de la escuela, de la familia y de la sociedad.
  • La pedagogía de las relaciones, que ha exaltado la colectividad y la cooperación entre los niños y adultos, superando la idea de la escuela como lugar de aislamientos individualistas, tanto para quien enseña como para quien aprende.
  • La teoría de los "Cien lenguajes de los niños", que ha valorado la pluralidad de códigos lingüísticos, venciendo las históricas contraposiciones culturales entre cuerpo y mente, entre acción y pensamiento, entre ciencia y fantasía, etc.
  • La práctica de la escucha como contrapuesta a la atávica incapacidad del hombre de poner atención y consideración a las palabras, y a las acciones de los niños.
  • La documentación como llave de lectura y de valoración de los procesos de aprendizaje de los niños, y como instrumento de interpretación y de conocimiento del lado oculto del planeta-infancia.
  • El redescubrimiento de la creatividad no como una facultad mental distinta, sino como una forma de ser y de pensar de todas las personas.
  • El valor de la diversidad y de la complejidad entendidas más como recursos que se deben promover, que como problemas que hay que "alejar".
  • La calidad espacio-ambiental descubierta como "lenguaje silencioso", que puede sugerir ideas, socialización, propuestas y bienestar.
  • La idea de la organización no como mero aspecto gestionario, sino como parte integrante y elemento decisivo de la cualidad y de las finalidades del proyecto.
  • La formación de los educadores confiada, principalmente, al saber que los propios educadores producen, con el convencimiento de que las competencias educativas nacen en interacción con la práctica educativa y que los niños -y quien está con ellos- son, más que consumidores, los primeros productores de una cultura de la infancia.
  • La presencia del taller y del atelierista como elemento esencial para asegurar la atención al arte, a la estética, a la investigación visual y a la creatividad.
  • La elección de tener una cocina interna propia en cada centro con personal cualificado que participa directamente en la construcción del proyecto educativo.

Sergio Spaggiari

Director de las Escuelas Infantiles Municipales de Reggio Emilia